La práctica de esta disciplina es para gente de todas las edades y de ambos sexos, ya que la fuerza
que posea cada arquero es la fuerza del arco que empleará para realizar el tiro.
La Escuela de Arquería Tradicional Coreana Kung Sul, no trabaja con arcos deportivos u olímpicos, que
contengan mira o algún otro elemento que mejore el tiro. El principio de esta Escuela, es el Tiro Tradicional,
donde el Arco Mongol (típico Arco Coreano) no posee nada más que el ojo del arquero para hacer puntería.
Se trabajan en distintas posiciones de piernas, con distintas alturas de tiro y variando la distancia del blanco.
Se realizan tiros individuales y tiros conjuntos. Se realizan pruebas de destreza y dominio del Arco.